La villa romana de Río Verde fue edificada a finales del siglo I o principios del siguiente, como finca rústica en la que se desarrollaban toda una serie de actividades agropecuarias, en especial la fabricación del garum. Este alimento era una pasta en cuya composición entraban diversos pescados del grupo de los escómbridos, en particular la caballa. El garum formaba parte de muchas recetas culinarias de los romanos y su precio alcazaba cifras exorbitantes en Roma. El famoso poeta hispano Marco Valerio Marcial, nos cuenta que a veces bastaba una gota de este condimento para convertir un sencillo par de huevos en un manjar delicioso. Las villas romanas tienen  como rasgo esencial la presencia de dos patios interiores llamados atrio uno y peristilo el otro. El peristilo, como indica su etimología griega (peri, alrededor, y stylos, columna) era un patio porticado en cuya parte central, abierta al aire libre, había un pequeño jardín. El peristilo centraba la parte más noble de la vivienda y con él comunicaban diversas habitaciones, entre las que destacaba la llamada tablinum destinada a comedor, y es precisamente la zona del peristilo, con su media docena de habitaciones, lo que queda de la villa.
Los mosaicos están confeccionados con piedrecillas cúbicas, tessellae (tesela) de un centímetro de arista por término medio, en su mayoría de dos colores, el blanco y el negro. Dentro de las limitaciones que entrañaba el uso exclusivo de la dicromía, el realismo está bastante conseguido aunque no faltan las inexactitudes y falsas perspectivas, que en algún caso nos recuerdan recursos estéticos utilizados por corrientes artísticas de nuestro tiempo. En la habitación de Medusa se han añadido una pequeña cantidad de teselas grises asalmonadas, rosas y ocres. Esta habitación reproduce un tema que gozó de gran popularidad en el arte antiguo. Se trata de un Gorgoneion, es decir un escudo sobre el que se ha colocado la cabeza de Medusa. Según cuenta la mitología, existieron tres hermanas, conocidas genéricamente como las Gorgones. Dos de ellas eran inmortales y mortal la tercera, llamada Medusa. Ésta se distinguía por su extraordinaria belleza y Poseidón, Dios del mar, estuvo muy enamorado de ella. Cuando el dios consumó su pasión amorosa en un templo de Atenea, ésta encolerizó y convirtió a Medusa en un monstruo, transformando su hermosa cabellera en serpientes que se ensortijaban furiosamente. Además, su otrora melodiosa voz, se convirtió en un espantoso alarido. Tras esta metamorfosis, la mirada de Medusa adquirió la siniestra propiedad de dejar petrificados a quienes contemplaba. Pese a su horrible aspecto, el emblema del Gorgoneion formado por la representación de la cabeza de Medusa sobre un escudo circular, era considerado en la antigüedad signo de buena fortuna y brindaba protección frente a determinados maleficios. Como símbolo protector, aparece en el presente folleto.

La Villa Romana es un monumento declarado Bien de Interés Cultural (B.I.C.) por la Junta de Andalucia, y está protegida con el máximo nivel por el catálogo general del Patrimonio Histórico Andaluz. Es  propiedad del Ayuntamiento de Marbella.



Los mosaicos que se pueden apreciar en el peristilo de la Villa Romana de Río Verde reproducen motivos geométricos con un esquema de gran simplicidad y en una armoniosa simetría, alternando cuadrados grandes y pequeños, unidos entre si por los vértices y separados unos de otros por un rectángulo blanco. Los cuadrados de menos tamaño son todos iguales mostrando en el centro una flor blanca de cuatros pétalos sobre un fondo oscuro, mezclando espacios blancos y negros. Los cuadrados más grandes presentas seis modelos diferentes, como los que se ven en las fotografías que acompañan el texto.

También encontramos en el peristilo de la Villa Romana una franja que constituye la parte más interesante del conjunto: es una reproducción de objetos e instrumentos necesarios para las actividades culinarias, como diversas clases de alimentos vegetales o animales destinados a satisfacer el apetito de los comensales. Algunos motivos aparecen aislados, otros forman pequeños conjuntos temáticos a la manera de bodegones o naturalezas muertas, motivos que eran muy del gusto de los romanos. Además de la cabeza de Medusa, observamos otros dibujos figurativos en la Villa romana. En una franja vemos un conjunto de sabor marinero. Lo componen tres anclas, dos remos de pala ancha y dos delfines. Para la gente del mundo antiguo, las anclas simbolizaban una navegación feliz, y el tema alcanzó gran popularidad en el arte paleocristiano porque, de una manera metafórica, se convirtieron en la imagen de la ayuda que necesitan las almas para transitar seguras por el camino que las lleva a la salvación.

     

Reconstrucción infográfica de la Villa Romana de Río Verde

1 Peristilo
2 Habitación de Medusa
3 Columna
4 Franja de mosaicos con temas culinarios
5 Habitaciones
6 Mosaicos geometricos
7 Jardín


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